Para lograr un ambiente de trabajo productivo en la empresa es necesario que los colaboradores se sientan con lo necesario para desempeñar su función, que se sientan motivados, con retos que los impulsan a desarrollar su potencial. Esto eventualmente se refleja en un mayor rendimiento, iniciativa, creatividad e innovación. Llegar a un punto en el que el trabajo se disfrute, ya que representa un parte fundamental para el desarrollo personal y autorrealización.
Ahora bien, suena fácil y sencillo, ¿Por dónde empezar?
Revisemos algunos puntos básicos para llegar a tener ese ambiente que contribuya a la productividad en la empresa:
1. Comunicación abierta:
Para alcanzar los máximos niveles de productividad es imprescindible tener una comunicación abierta y efectiva entre los colaboradores de la empresa. Esto incluye dar y recibir retroalimentación con una postura cordial y de apertura para la crítica constructiva, así como también respetar distintas ideas y formas de pensar de los compañeros.
2. Tener metas específicas y alcanzables:
Es fundamental que los colaboradores tengan claro cuáles son las metas del equipo, de esta forma le encontrarán un mayor sentido a cada una de las actividades que desempeñan, también se podrán ir desarrollando otras competencias como el pensamiento crítico para la toma de decisiones y no se limitarán únicamente a ejecutar órdenes del jefe. También es importante cuidar que las metas sean lo suficientemente desafiantes para que la gente se motive y que sean realistas para que el colaborador no se frustre, cuidando el apoyo y tipo de retroalimentación que se les brinda.
3. Reconocimiento:
Para fines de aumentar el desempeño y la productividad es importante que los colaboradores sientan que su trabajo es valorado. Cuando a un colaborador se le valora y reconoce su trabajo se le desarrolla también conciencia y responsabilidad, elementos clave en un equipo de alto desempeño
4. Brindar oportunidades de crecimiento y desarrollo:
Es útil que los colaboradores sientan desafíos y al mismo tiempo la oportunidad de crecer y desarrollarse. En este sentido, la capacitación, el desarrollo humano y mentoría contribuyen a que el colaborador se vea en un entorno de crecimiento.
5. Cuidar el equilibrio entre la vida laboral y personal:
En la medida de lo posible es importante hacer un esfuerzo para contribuir a que los colaboradores tengan un equilibrio entre su trabajo y su vida personal. En este sentido y cuando el caso lo permita pueden ayudar algunas medidas como respetar horario de entrada y salida, horarios flexibles y en algunos casos trabajar desde casa.
6. Crear un ambiente físico agradable:
El tener un espacio cómodo y funcional contribuirá a la creatividad y un mejor rendimiento de los colaboradores.
7. Cuidar la dinámica del trabajo en equipo:
El trabajo en equipo es fundamental para que se alcancen los objetivos de la empresa. En ese sentido, hay que fomentar la interacción y la confianza entre los miembros del equipo, así como un apoyo recíproco y una postura de apertura para el intercambio de ideas.
8. Gestión y solución de conflictos:
El desarrollo de una comunicación efectiva ayudará de manera preventiva en la gestión y solución de conflictos. Mientras más clara y eficiente sea la comunicación disminuirán de forma considerable los conflictos, y cuando estos se presenten las personas se encontrarán con mayor capacidad y disposición para encontrar alternativas de solución y seguir avanzando hacia los objetivos de la institución.
9. Retroalimentación efectiva:
Es fundamental que los jefes proporcionen periódicamente retroalimentación a sus colaboradores con un enfoque positivo que contribuya al desarrollo del potencial y a ir mejorando detalles con relación al trabajo realizado. Todo esto en un marco de respeto y cordialidad.
10. Ser líder con el ejemplo:
Para lograr un nivel de disciplina notable será de gran impacto que el jefe ponga el ejemplo, desde la puntualidad y en aspectos clave como el esfuerzo, compromiso y la credibilidad.
Considerando e implementando los puntos antes mencionados se contribuye a crear un ambiente agradable, basado en la confianza y en comunicación efectiva. El cuidar la dinámica y las interacciones que se presentan entre los colaboradores ayuda a sentirse mejor y evita una carga de estrés que resulta innecesaria para enfocarse en lo que es realmente importante, dar resultados, cumplir con los indicadores y contribuir a que se alcancen los objetivos de la empresa.



